Conocer la realidad laboral del campo comunicativo, haría exclamar a la mejor manera de una película gringa un "¡rayos!". Cuantos poyuelos adolescentes vagan por los primeros semestres de carreras técnicas y profesionales de la comunicación. Todos queriendo cambiar al mundo. La información es el poder, los medios solo el transito y todos vamos a hacer de este un lugar mejor. Triste, triste realidad. El mundo esta bajo control. Pero eso no significa una perdida total de la moral, tan solo una oportunidad, si es que esa es la forma en que se le quiere ver.
Si bien la moral y la ética se pre fabrica bajo interese creados de unos pocos grupos. No todo es malo. La oportunidad yace a la vuelta de la esquina y simplemente el comunicador debe cumplir su función. No de tomar la decisión. De convencer a los demás de tomarla, por supuesto que si. Ya si se trabaje de un bando o del otro, es elección del comunicador. Los ideales sufren un fuerte golpe contra el muro, pero se pueden mantener. Es cuestión de convicción.
Así que antes de que se desanime. Encasquille un arma y le dispare a la definición de ética periodística, recuerde que siempre es su alternativa. Por supuesto una es mas rentable que la otra. Pero si usted mantiene firme su idea y esta conlleva tener grandes cantidades de dinero, organizar proyectos benéficos y casarse con una mujer de farándula, pues vaya y hágalo. Eso si, sea creativo porque no es fácil saber la forma en que usted se pueda volver Luis Carlos Velez, No todo es cuestión de venderse o de sacrificarse. Innove, venda y produzca.
Publicado por: Juan David Morantes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario